El agua y nuestra salud

El agua y nuestra salud parecen dos conceptos que van unidos de la mano. Cuando tenemos sed, significa que el cuerpo nos pide agua, para poder hidratarse de la pérdida de líquidos que tenemos por la orina, el sudor y hasta por la respiración. Todo esto provoca la sequedad en la boca y en la garganta.

Pero lo que hay que poner en claro es que se necesita agua y no otro tipo de líquidos como refrescos, jugos o gaseosas.

Lo que es necesario tomar en cuenta es que el agua no engorda, ni nutre, y mucho menos adelgaza, y además no tiene sabor. Así que esto último no puede ser una excusa para no beberla.

Lo importante es beber lo que normalmente se dice, los dos litros de agua diarios, para mantener una buena hidratación en el organismo, lo que se verá reflejado en todo nuestro cuerpo.

La rutina no es difícil de seguir como parece, se puede empezar al despertar, luego al mediodía,  durante la comida, a media tarde y la última después de cenar.
Y de esta forma completas la dosis de agua diaria.

El agua nos ayuda a mantener la temperatura adecuada en nuestro cuerpo, a reponer los líquidos perdidos después de una rutina de ejercicios, es necesario durante el embarazo y la lactancia, y sobre todo cuando estamos enfermos de fiebre o diarrea, ya que esto  nos hace perder demasiados líquidos, y después el cuerpo nos pedirá agua.

Lo importante es recordar que debemos tomar solamente agua, sin ningún tipo de azúcar.